Si te han Mentido…

natalia-figueredo-383314-unsplash

Recuerdo la sensación de la primera vez que descubrí que una de las personas más importantes de mi vida, me mentía. En un primer momento no lo quieres creer, ¡no puede ser! Tú sabes quien es esa persona, sabes cómo es…¿o puede que no? Hubieras puesto la mano en el fuego por el/la…y ahora resulta que gran parte de lo que creías, no era cierto.

En muy poco tiempo se abrió otra caja de Pandora, otra persona muy importante también llevaba tiempo mintiéndome. Así que, por segunda vez, el jarro de agua fría de la vida te descoloca y te recuerda que nada es seguro y que todo puede cambiar de un día para otro.

Si lo has vivido, es realmente desbordante, no solo por la rabia (¿porqué me ha mentido?), la inseguridad (¿en que más me estará mintiendo?) la des valoración (¿que falla en mí para que me pase esto?), la desconfianza (ahora ya no puedo creer en el/la), sino que además, se le unen los cambios internos que estas situaciones pueden generar en nosotros.

Puede que tuvieras una autoestima sana y empieces a encontrarte defectos que antes no veías. Puede que antes sintieras que pisabas fuerte, que podías conseguir tus objetivos, que estabas seguro/a de ti mismo/a, que confiabas en tus posibilidades y de golpe y porrazo eso deja de ser así…

¿Que me ha pasado?

¿Porqué el hecho de que otra persona te haga daño, hace que cambie la perspectiva de ti mismo/a? ¿Porqué los actos de otro, han de modificar tu forma de verte, sentirte, quererte y/o actuar?

Pues porqué sin darnos cuenta, hemos ido construyendo nuestro amor propio en la mirada del otro, en las valoraciones del otro, en sus halagos, en sus cuidados… Y si este otro nos deja, nos miente, nos daña…, nuestras construcciones de este amor propio se ven afectadas.

¿Como lo empeoramos? 

Cuando nos mienten, el primer instinto es el de controlar la mentira. ¿Volverá a mentirme? Puede que preguntemos a personas de su entorno, que investiguemos todo lo que nos dice, que le espiemos el historial del ordenador, el móvil…, buscaremos la forma de controlar lo que hace o deja de hacer,

Lo empeoramos porqué creemos que la solución está en el hecho de que la persona nos deje de mentir, y por lo tanto, dejamos de vivir una vida tranquila, para convertirnos en esclavos de lo que la otra persona hace y en esclavos del control…

Lo empeoramos porque dejamos de vivir nuestra vida, para vivir la vida de otra persona, mirando des de un agujero…

Al hacernos a la idea, de que si la otra persona no nos miente, podremos volver a estar bien, depende exclusivamente del otro que la relación siga adelante y por lo tanto desarrollaremos actitudes que acabarán manteniendo esta situación de control y mal estar.

Por ejemplo, aceptando la mentida como forma de vida o como posibilidad (siempre hay duda). O aceptando un hecho que va en contra de tus valores principales (si por ejemplo estás aceptando una infidelidad cuando para ti es inadmisible) o, como hemos dicho antes, depositando en el cambio del otro, la llave de nuestra felicidad.

¿Que pasa cuando aceptamos la mentida?

Que eso que yo acepto, me lo hago a mi mismo/a. Si me mienten, me estoy mintiendo a mi, ¿quiero realmente estar con alguien con quien no puedo confiar? (me auto-engaño para no afrontarlo). Si al mentirme me rodeo de personas con las que no puedo confiar (¿Que confianza genero en mi mismo/a al actuar así?) Si baso mi vida en personas con las cuales no puedo estar segura de lo que me dicen o de lo que hacen…(¿qué seguridad tengo en mi persona?)

Por eso, aunque la mentira la diga otro, aunque la persona en quien no puedes confiar es la otra, cuando yo lo acepto, lo hago mio y doy lugar a que se generen estos cambios internos en mí, que seguramente acaben afectando a mí autoestima.

¿Qué puedes hacer?

  • Dejar de engañarte. ¿Porqué estás aceptando esta situación? Muchas personas responderán que por amor, ¿pero que amor es éste que miente y en el que no puedes confiar?, ¿éste es el amor que quieres?
  • Descubre cuál es el miedo de fondo que está decidiendo por ti. Mientras te engañes, el cambio es más complicado, pero al detectar el miedo se abre un abanico de posibilidades, ya que los miedos son perfectamente superables.
  • Deposita la seguridad, la confianza y la autoestima en ti y no en los demás. Nunca nada ni nadie debe ser el dueño de tu seguridad, de tu autoestima o confianza, porque es exactamente lo mismo que no disponer de ellas. Si dependen de otro, no las tienes tú y de esta forma están en manos de los caprichos de las circunstancias.
  • Pon límites. Los queridos miedos te explicarán 40.000 historias, argumentos y cuentos a favor de que dejes las cosas como están. Porqué “ahí fuera” el mundo es oscuro, desconocido e incierto… Pero el único miedo por el que deberíamos de tener miedo, es el de no poner límites. El único miedo que deberíamos temer, es el de tratarnos mal a nosotros, permitiendo que nos traten mal.
  • No aceptes relaciones en las cuales no puedes ser tu, relaciones que te resten más que suman o en las que llores más que rías.
  • Vuelve a centrarte en ti, vive sin controlar a la otra persona y recuerda tu autoestima. Sigas o no en esa relación, si ha de ser, que sea estando tu bien. Dejando de centrarte en cambiar al otro, para centrarte en ti.
  • No importa si hablamos de un padre, una madre, un amigo, una pareja… Piensa que todo lo que nos hunde nos da empuje para salir a respirar, y es cuando sales, cuando en consecuencia vuelves a generar esa confianza i seguridad que tenias.

 

“Es porqué un día me perdí del todo, que me he encontrado más que nunca”

 

Gemma Pallàs.

Coaching personal.

SobreGemma Pallàs

Em dic Gemma Pallàs i em dedico al acompanyament d'adults i adolescents, per generar seguretat i confiança per viure sense pors.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: